miércoles, 10 de julio de 2013

Que saludar es bonito

Saluden, que saludar es bonito, sobre todo en la calle, así como en las carreteras que quedan escondidas entre los campos de los pueblos, ningún señor o señora que pase en su bicicleta panadera de hace mil años les dejará sin saludar, incluso si va caminando con bultos al hombro. El aire del campo nos devuelve o no nos quita la hermosés del saludo. ¡Ay, si la ciudad fuera campo! Más de uno se iría a la cama o a dormir con la dulzura de aunque sea una vez de haber sido saludado.